En un contexto mundial en el que los efectos del cambio climático impactan cada vez más a las personas y los territorios, la preparación y la resiliencia son fundamentales para proteger vidas y medios de subsistencia. Por ello, las Naciones Unidas trabajan junto al Estado peruano y diversos aliados para fortalecer la gestión del riesgo de desastres y la capacidad de respuesta ante potenciales crisis.
Principales resultados en 2025
- Cerca de un millón de personas recibieron transferencias anticipatorias para reducir el impacto de potenciales desastres.
- Más de 172 500 personas en situación de vulnerabilidad, entre peruanas, refugiadas y migrantes, accedieron a servicios esenciales para su bienestar y la protección de sus derechos, incluyendo atención médica, asistencia alimentaria y oportunidades de trabajo.
- Más de 86 000 personas nutricionalmente vulnerables accedieron a alimentos, transferencias monetarias o kits nutricionales.
- Más de 24 000 personas que habitan en comunidades alejadas fortalecieron sus capacidades de preparación ante emergencias.