Cubren la mitad de la superficie terrestre, proporcionan alimentos y fibras básicos y sustentan a más de dos mil millones de personas. También son importantes hábitats de especies silvestres y sumideros de carbono.
Sin embargo, hasta un 50 % de todos ellos están hoy degradados o corren peligro.
Esta situación pone en riesgo el sistema alimentario mundial, perjudica los medios de vida locales, reduce la biodiversidad y aumenta las emisiones de gases de efecto invernadero.
En este Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía, hacemos un llamamiento urgente para que se reconozcan y respeten los pastizales del mundo.
Para ello, se debe invertir en medidas de recuperación, sobre todo en la seguridad del abastecimiento de agua;
Empoderar a las comunidades rurales mediante el empleo sostenible;
Y buscar soluciones que trasciendan las fronteras mediante la cooperación internacional.
Este año celebramos también el Año Internacional de los Pastizales y los Pastores, lo que nos ofrece una oportunidad para apoyar a los pastores y a los Pueblos Indígenas, cuyos conocimientos tradicionales pueden ayudarnos a conservar estos ecosistemas.
Para proteger nuestro futuro, debemos proteger la tierra.
Hagamos juntos que los pastizales de todo el mundo sigan siendo fértiles para las generaciones futuras.
Gracias.
***