El Programa Mundial de Alimentos gana el Premio Nobel de la Paz 2020

El Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas (PMA), que proporciona asistencia alimentaria a millones de personas en todo el mundo, a menudo en condiciones extremadamente peligrosas y de difícil acceso, ha recibido este viernes el prestigioso galardón. El año pasado, ayudó a 97 millones de personas en 88 países.

El organismo fue reconocido "por sus esfuerzos en la lucha contra el hambre, por su contribución a la mejora de las condiciones de paz en las zonas afectadas por conflictos y por su actuación como elemento impulsor en la prevención del uso del hambre como arma de guerra y de conflicto", según destacó Berit Reiss-Andersen, presidenta del Comité Noruego del Premio Nobel.

UNICEF/Peter Martell Un helicóptero del Programa Mundial de Alimentos (PMA) entregando suministros a la población de Udier, en Sudán del Sur.

La concesión del premio representa "un reconocimiento humilde y conmovedor" de la labor del personal del Programa que arriesga a diario sus vidas para llevar alimentos y asistencia a cerca de 100 millones de niños, mujeres y hombres que padecen hambre en todo el mundo.

El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, declaró:

"Me complace la decisión del Comité Nobel de otorgar el Premio de la Paz de este año al Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas.

El Programa Mundial de Alimentos es el primer interviniente mundial en la primera línea de la inseguridad alimentaria.

En un mundo de abundancia, es inconcebible que cientos de millones se acuesten cada noche con hambre. Millones más están ahora al borde de la hambruna debido a la pandemia de COVID-19.

Las mujeres y los hombres del PMA afrontan el peligro y la distancia para brindar sustento que salvan vidas a los devastados por el conflicto, a las personas que sufren a causa del desastre, a los niños y las familias que no están seguros de su próxima comida.

En nuestro mundo también hay hambre de cooperación internacional. El Programa Mundial de Alimentos también satisface esa necesidad. El PMA opera por encima del ámbito de la política, con la necesidad humanitaria impulsando sus operaciones. La propia organización sobrevive gracias a las contribuciones voluntarias de los Estados miembros de las Naciones Unidas y del público en general.

Esa solidaridad es precisamente necesaria ahora para abordar no solo la pandemia, sino otras pruebas mundiales de nuestro tiempo. Sabemos que amenazas existenciales como el cambio climático agravarán la crisis del hambre.

Felicito calurosamente a David Beasley, Director Ejecutivo del PMA, y a todo el personal del Programa Mundial de Alimentos, por promover los valores de las Naciones Unidas todos los días y servir a la causa de “nosotros los pueblos” en el momento en que la Organización celebra su 75 aniversario."

 

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