La reconstrucción del sector turístico es un imperativo

Debemos velar por que el turismo recupere su posición como proveedor de empleos decentes e ingresos estables y como protector de nuestro patrimonio cultural

El turismo es uno de los sectores económicos más importantes del mundo.

Da empleo a una de cada diez personas en la Tierra y proporciona medios de subsistencia a cientos de millones más.

No solo impulsa las economías, sino que permite que los países prosperen.

El turismo permite a las personas conocer el mundo y algunas de sus riquezas culturales y naturales, y acerca a los pueblos entre sí, poniendo de relieve nuestra humanidad común.

De ahí que haya resultado tan doloroso ver el efecto devastador que la pandemia de COVID-19 ha tenido sobre el sector.

Durante los primeros cinco meses de este año, las llegadas de turistas internacionales se redujeron en más de la mitad, y se han perdido aproximadamente 320.000 millones de dólares de los Estados Unidos en ingresos por turismo.

En total están en peligro unos 120 millones de empleos directos en el sector.

Muchos de ellos están en la economía informal, o en microempresas y pequeñas y medianas empresas, que dan trabajo a un elevado porcentaje de mujeres y jóvenes.

La crisis ha supuesto una gran conmoción para las economías desarrolladas, pero para los países en desarrollo constituye una emergencia, en particular para muchos pequeños Estados insulares en desarrollo y países africanos.

Para las mujeres, las comunidades rurales, los pueblos indígenas y muchas otras poblaciones históricamente marginadas, el turismo ha sido un vehículo de integración, empoderamiento y generación de ingresos.

El turismo es también un pilar fundamental para la conservación del patrimonio natural y cultural.

La disminución de los ingresos ha conllevado un aumento de la caza furtiva y de la destrucción de hábitats en las zonas protegidas y sus inmediaciones, y el cierre de muchos sitios del Patrimonio Mundial ha privado a las comunidades de vitales medios de subsistencia.

La reconstrucción del sector turístico es un imperativo.

Debe producirse, eso sí, de una manera segura, equitativa e inocua para el clima.

Las emisiones de gases de efecto invernadero relacionadas con el transporte podrían repuntar considerablemente si la recuperación no se ajusta a los objetivos climáticos.

Prestar apoyo a los millones de medios de subsistencia que dependen del turismo significa crear una experiencia de viaje sostenible y responsable que sea segura tanto para las comunidades anfitrionas como para los trabajadores y los viajeros.

Para ayudar a la recuperación, he identificado cinco esferas prioritarias.

En primer lugar, mitigar los impactos socioeconómicos de la crisis.

En segundo lugar, fomentar la resiliencia en toda la cadena de valor del turismo.

En tercer lugar, maximizar el uso de la tecnología en el sector del turismo.

En cuarto lugar, promover la sostenibilidad y el crecimiento ecológico.

Y, en quinto lugar, promover las alianzas de forma que el turismo pueda seguir apoyando los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Debemos velar por que el turismo recupere su posición como proveedor de empleos decentes e ingresos estables y como protector de nuestro patrimonio cultural y natural.

Discurso por
Autor
António Guterres
Secretario general de las Naciones Unidas
ONU
António Guterres
Entidades de la ONU involucradas en esta iniciativa
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