Casi el 90 % de todos los bienes y productos básicos, desde los alimentos hasta los medicamentos y la energía, nos llegan por mar. Son los barcos y la gente de mar los que mantienen al mundo a flote.
Sin embargo, cuando hay enfrentamientos entre las naciones, la gente de mar suele verse envuelta en fuego cruzado. Los acontecimientos recientes en el estrecho de Ormuz han dejado varados a decenas de miles de navegantes mientras trabajaban lejos de casa para mantener al mundo abastecido de combustible y alimentos.
El tema de este año, “Impulsar el comercio mundial. Sobrellevar los riesgos”, nos recuerda que los navegantes nunca deben ser víctimas ni peones de los conflictos geopolíticos. Los Gobiernos y la industria tienen la responsabilidad de apoyar y proteger a la gente de mar, velando por el cumplimiento de las normas laborales, respetando la legislación internacional y garantizando que los marineros de todo el mundo estén a salvo de peligros.
Los que vivimos en tierra firme solemos ser indiferentes respecto del mar, es decir, no somos conscientes de la importancia crucial del transporte marítimo hasta que se produce una crisis. En este Día Internacional de la Gente de Mar, rindamos homenaje al valor y la destreza de los marineros, y unámonos a ellos para afrontar todas las tormentas.
***